
El hecho se registró alrededor de las 21:50 horas del viernes 28 de agosto. Tras recibir un aviso, agentes de la Policía Nacional se trasladaron hasta el lugar y encontraron indicios de un hecho con arma de fuego dentro de una de las habitaciones.
De acuerdo con los primeros datos, el adolescente habría sufrido un disparo en la cabeza, aparentemente con una pistola calibre 9 mm, que fue localizada sobre una cama. La vivienda también presentaba manchas de sangre, según el reporte preliminar.
El joven fue auxiliado y trasladado hasta el Hospital Regional de Pedro Juan Caballero, donde los profesionales médicos confirmaron su fallecimiento.
Una de las hipótesis manejadas inicialmente apunta a una presunta autoeliminación; sin embargo, esta versión aún debe ser confirmada mediante las diligencias investigativas y el análisis de las evidencias recolectadas en el lugar.
El caso fue comunicado al agente fiscal Emilio Álvarez, mientras que personal de Investigaciones, Criminalística y del Área Técnica intervino para realizar el trabajo de campo y levantar elementos que ayuden a determinar cómo ocurrió el hecho.
Las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer las circunstancias que rodearon la muerte del adolescente.