
Jonathan Ramos, de 18 años, integrante del Cclub Sportivo Luqueño tuvo que ser trasladado hasta un centro asistencial tras resultar herido con cortes en la pierna, en la tarde del viernes luego del ataque perpetrado por presuntos hinchas del mencionado club.
Los futbolistas estaban realizando un entrenamiento físico en una cancha de la Liga Luqueña de Fútbol cuando llegaron los aficionados en dos motocicletas y un vehículo de color rojo, arrojando petardos a los jugadores
El comisario Gustavo Paiva relató a Telefuturo que los desconocidos irrumpieron cuando ya estaba finalizando la práctica en donde estaban los juveniles y los profesionales de la primera división.
“Estas personas descienden con juegos de pirotecnia, comienzan a encenderlos y lanzarlos hacia la humanidad de los sujetos, uno de los perdigones de los proyectiles impacta y realiza quemaduras en dos lugares de la pierna en un ciudadano de 18 años”, expresó.
Comisión directiva del club repudia y condena la violencia
Tras lo sucedido, la Comisión directiva del club Sportivo Luqueño emitió un comunicado en su red social Facebook en el cual manifiesta “su más energético repudio y su condena absoluta” ante los graves hechos de violencia perpetrados por parte de personas desconocidas contra su plantel profesional.
Menciona que el hecho sucedió en un lapso aproximado de 10 minutos, cuando sus jugadores, cuerpo técnico y miembros del staff fueron víctimas de un ataque sistemático con artefacto explosivo y de estruendo, atentando gravemente contra la integridad física de los presentes y ocasionando una lesión de consideración a uno de los futbolistas profesionales, quien tras recibir asistencia médica de urgencia en el lugar, debió ser derivado a un centro asistencial especializado para su evaluación y tratamiento.
Refiere que resulta aún más grave señalar que esto no constituye un hecho aislado ni es la primera vez que ocurren episodios de esta naturaleza contra miembros de la institución. Además, afirma que pese a las denuncias formuladas con anterioridad, hasta la fecha no se ha verificado una reacción efectiva por parte de las autoridades, cuya “inacción silencio y falta de resultados concretos generan una profunda preocupación y dejan en estado de vulnerabilidad” a sus deportistas, colaboradores y directivos.
“La violencia no tiene lugar en el fútbol”, afirma
Como institución denuncian la “peligrosidad de los discursos de intolerancia, hostigamiento e incitación que sirven de combustible para este tipo de atentados” y advierten que esto solo contribuye a la repetición y escalada de hechos violentos.
Asimismo, afirman que “la violencia no tiene lugar en el fútbol y no puede ser tolerada bajo ninguna circunstancia ni bajo pretexto alguno”.
Por último, exigen a las autoridades una investigación inmediata, seria y exhaustiva, la identificación de los responsables materiales e intelectuales y la adopción urgente de medidas preventivas y de protección que garanticen la seguridad de su plantel profesional y de toda la familia luqueña.
La Policía Nacional analiza imágenes de circuito cerrado para tratar de identificar a los sospechosos del hecho