
De acuerdo al informe policial, el hecho habría ocurrido en la noche del sábado 28 de marzo, pero fue comunicado a las autoridades recién el domingo a las 15:30 horas. Personal de patrulla acudió al sitio tras la denuncia y encontró a la víctima tendida en el suelo, en posición decúbito ventral, con sangrado visible en la boca y la nariz. Junto al cuerpo se halló un balde con bebidas alcohólicas, específicamente caña ya consumida.
En el lugar también se presentó la propietaria del establecimiento, Lucia Jara Núñez, de 58 años, quien manifestó a los intervinientes que el fallecido trabajaba como capataz y vivía solo en el lugar, señalando además que desconoce las circunstancias en que se produjo el hecho.
Posteriormente se dio participación a personal del Departamento de Investigaciones, Homicidios y Criminalística, cuyos agentes realizaron la inspección correspondiente en el lugar. Durante el procedimiento no fueron encontradas vainillas servidas. El caso fue comunicado a la agente fiscal de turno, Reinalda Palacios, quien se constituyó en el sitio acompañada por el médico forense Lucas Riveros.
Tras la inspección del cuerpo, el profesional confirmó que la víctima presentaba tres impactos de bala en la parte frontal del rostro. Como probable causa de muerte se diagnosticó “shock neurogénico con traumatismo cráneo encefálico grave producido por proyectil de arma de fuego”, estimándose además una data de fallecimiento de aproximadamente 15 horas.
Una vez finalizadas las diligencias, el cuerpo sin vida de Manuel Dávalos Coronel fue entregado a su hermana, Marlene Dávalos, mayor de edad. Las autoridades labraron acta de lo actuado y el caso continúa en etapa de investigación para identificar a los responsables.