
El profesional explicó que la bebé había permanecido internada durante aproximadamente una semana en el área de Neonatología del Hospital Regional. Aunque nació en aparentes buenas condiciones de salud, pocas horas después presentó un cuadro de dificultad respiratoria que requirió atención médica especializada y su inmediata internación.
Tras responder favorablemente al tratamiento y recibir el alta médica, la niña quedó al cuidado de su padre, debido a que su madre sufrió una grave complicación obstétrica tras el parto por falta de contracción uterina, situación que obligó su traslado a Asunción, donde permaneció internada en terapia intensiva del Hospital San Pablo. Posteriormente, se informó que la mujer logró salir de esa unidad de cuidados intensivos.
De acuerdo con el relato brindado por el padre, durante la madrugada alimentó a la bebé y realizó las maniobras habituales para ayudarla a expulsar los gases antes de acostarla nuevamente. Sin embargo, tiempo después advirtió que la pequeña ya no respiraba, por lo que la trasladó de inmediato hasta el Hospital Regional, donde los médicos únicamente pudieron confirmar el fallecimiento.
El doctor González señaló que, en un primer momento, se evaluó la posibilidad de una muerte súbita o de una malformación congénita como causas del deceso. No obstante, ambas hipótesis fueron descartadas considerando la favorable evolución clínica que había presentado la recién nacida durante su internación.
El forense añadió que la causa de muerte fue establecida como una broncoaspiración que desencadenó un paro cardiorrespiratorio. Asimismo, comentó que el padre también se encontraba al cuidado de otro hijo de 12 meses, una circunstancia que pudo haber dificultado la atención permanente que requiere un bebé recién nacido.