
De acuerdo con los datos proporcionados, la mujer había ingresado al centro asistencial para una cirugía debido a complicaciones en su estado de salud. Sus familiares señalaron que padece cáncer.
El director de la XIII Región Sanitaria, doctor Pablo Ayala, explicó que la paciente fue sometida a una intervención quirúrgica ante la sospecha de una obstrucción intestinal. No obstante, durante la operación, la cirujana oncóloga encontró un infarto mesentérico, una grave afección que compromete la circulación sanguínea del intestino y que presenta un elevado índice de mortalidad.
Según explicó Ayala, durante el procedimiento médico, mientras la paciente recibía sedantes y otros medicamentos, los profesionales constataron que ya no presentaba pulso ni presión arterial. Ante ese cuadro crítico, se comunicó su fallecimiento.
Posteriormente, se dispuso el traslado del cuerpo a una funeraria. Sin embargo, de acuerdo con el relato de sus familiares, cuando la mujer ya se encontraba en la morgue comenzó a respirar y a presentar reflejos, por lo que fue trasladada de urgencia nuevamente al hospital.
Tras una nueva evaluación en el servicio de urgencias, los médicos comprobaron que la paciente todavía presentaba signos vitales y ordenaron su ingreso a la Unidad de Terapia Intensiva (UTI), donde quedó bajo asistencia médica especializada.
El doctor Ayala manifestó que, luego de conversar con la médica tratante y los demás profesionales que intervinieron en el caso, manejan como posible explicación que el episodio haya estado relacionado con las altas dosis de medicamentos administradas debido a la complejidad del cuadro clínico.
El llamativo episodio causó conmoción y abre interrogantes sobre las circunstancias en que se produjo la declaración de fallecimiento, así como lo ocurrido posteriormente en la morgue.