
De acuerdo con los reportes policiales y las informaciones publicadas este miércoles, 21 de octubre, tres de las intervenciones se concentraron en viviendas contiguas del barrio General Genes, mientras que el cuarto allanamiento se realizó en el barrio Virgen de Caacupé, en Pedro Juan Caballero.
En los inmuebles intervenidos en el barrio General Genes, los agentes incautaron un aparato DVR sin disco duro, un teléfono celular iPhone completamente dañado, un kit de limpieza y una caja plástica negra de la marca Glock, sin el arma de fuego.
Por otra parte, durante el procedimiento realizado en una vivienda del barrio Virgen de Caacupé, bajo la coordinación del fiscal Santiago Martínez, fueron encontrados un equipo DVR, cuatro cartuchos sin percutir de calibre 9 milímetros, un cartucho de calibre .40 y una ventanilla de vidrio blindado perteneciente a un vehículo, cuya marca todavía debe determinarse.
Entre los elementos que llamaron la atención de los investigadores figura un contrato de alquiler a nombre de Marcelo Juan Ortiz Moura. Este hallazgo podría aportar información sobre los lugares que frecuentaba la víctima y las circunstancias previas al crimen, aunque su relevancia deberá establecerse mediante las diligencias correspondientes.
Los allanamientos forman parte de las tareas destinadas a identificar la vivienda desde donde habría salido uno de los vehículos utilizados durante el violento ataque ocurrido en la madrugada del lunes 19 de octubre.
Según las explicaciones brindadas por el jefe del Departamento de Homicidios, comisario Abel Cantero, el análisis de imágenes de circuito cerrado y los trabajos de inteligencia permitieron a los investigadores seguir el recorrido de los rodados hasta un sector donde se perdió su rastro.
Las evidencias electrónicas incautadas serán de interés para los peritos, especialmente con miras a determinar si contienen registros que permitan reconstruir los movimientos de los sospechosos.
En un procedimiento paralelo, agentes del Departamento de Investigaciones aprehendieron a tres ciudadanos brasileños, entre ellos un adolescente de 17 años, en la fracción San Alfredo, barrio Defensores del Chaco.
Según publicaciones periodísticas, los sospechosos intentaron huir al percatarse de la presencia policial. En el lugar se incautaron teléfonos celulares, tarjetas SIM, tarjetas bancarias, computadoras portátiles, controles de dron y otros elementos electrónicos.
Las autoridades investigan una posible vinculación de los detenidos con la organización que habría participado en el rapto y homicidio. Sin embargo, la responsabilidad individual de cada uno deberá determinarse dentro del proceso judicial.
El caso comenzó durante la madrugada del lunes, cuando un grupo de hombres armados irrumpió en una vivienda del barrio Obrero, asesinó a Carolina Benites Arce y se llevó por la fuerza a su pareja, Marcelo Juan Ortiz Moura, de 26 años.
El cuerpo del hombre fue encontrado el martes 20 de octubre en un camino vecinal de la colonia Portera Ortiz. La autopsia confirmó que murió a consecuencia de un traumatismo craneoencefálico grave provocado por golpes con un objeto contundente. El examen también reveló signos de violencia y tortura.
Con las evidencias recogidas en los allanamientos y los procedimientos paralelos, el Ministerio Público y la Policía Nacional buscan esclarecer la planificación del ataque, determinar el móvil del doble homicidio e identificar a todos los involucrados.