
El aniversario coincide con la presentación de una nueva familia de billetes por parte del Banco Central del Paraguay (BCP). El cambio abre otro capítulo en la trayectoria de una moneda que atravesó diferentes periodos del país y que llevó durante décadas, en sus distintas denominaciones, los rostros de personajes históricos.
El coleccionista y numismático Santiago Bogado y el profesor de Historia Édgar Pereira repasaron parte de ese recorrido durante el programa Paraguay eterno, emitido por Monumental 1080 AM, y hablaron sobre el origen del guaraní, las monedas que lo precedieron y algunas de las particularidades que quedaron registradas en el dinero paraguayo.
Pereira explicó que, después de la Guerra de la Triple Alianza, los ejércitos aliados introdujeron sus propias monedas en el país.
Con el tiempo, el peso fuerte pasó a formar parte del sistema monetario paraguayo. Sin embargo, en 1943 surgió la necesidad de establecer una unidad monetaria con identidad nacional.
“Ya en 1943 se ve la necesidad de dar una impronta nacional”, explicó Pereira. La intención, según relató, era contar con una moneda que tuviera “un sello, una heráldica paraguaya”.
La denominación tampoco estuvo definida desde el inicio. Según Pereira, entre los nombres considerados figuraban Patacón, León y El Nacional.
“Primeramente, creo que se propuso el nombre de Patacón, León, El Nacional, pero no tenía esa identidad paraguaya. Hasta que surge la idea de nominarlo Guaraní”, relató.
La creación del guaraní se produjo durante el gobierno de Higinio Morínigo y tuvo entre sus protagonistas al entonces presidente del Banco del Paraguay, Carlos Pedretti.
“Eso va a contribuir para tener una soberanía ya monetaria en el Paraguay”, afirmó Pereira.
Los antecedentes del papel moneda paraguayo se remontan a mucho antes del nacimiento del guaraní. Bogado mostró durante el programa un ejemplar de una de las primeras emisiones y explicó que llevaba una firma asociada al entonces presidente Carlos Antonio López.
La firma cumplía una función que iba más allá de identificar el documento: buscaba generar confianza en un sistema monetario que apenas comenzaba a desarrollarse.
“Porque había mucha desconfianza todavía. En el sentido de que si eso tenía algún valor o no”, explicó Bogado.
“Entonces, Carlos Antonio López, él mismo dijo: ‘No, va a estar en mi firma en el billete’”, agregó.
Según Bogado, la figura de Carlos Antonio López posteriormente tuvo una presencia particularmente prolongada en los billetes paraguayos. Su imagen apareció en 1936, cuando todavía circulaba el peso fuerte, y luego volvió a formar parte de las emisiones del guaraní.
“Es la personalidad, por así decir, que está hace más años en un billete”, sostuvo.
Con la creación del guaraní, en 1943, su retrato volvió a aparecer y permaneció en sucesivas emisiones, hasta llegar al billete de G. 5.000 en polímero.
“Hace 90 años que aparecen los billetes de Carlos Antonio López del Paraguay”, señaló Bogado.
La nueva familia de billetes que será presentada este lunes abre la incógnita sobre si la figura del ex presidente continuará representado en las emisiones.
“Entonces, no sé si el lunes sabremos si va a continuar o no”, indicó.
Con el paso del tiempo, las distintas emisiones incorporaron figuras de distintos periodos de la historia nacional.
Bogado recordó, entre otros, al mariscal Francisco Solano López y al general Bernardino Caballero.
En el caso de Francisco Solano López, explicó que su imagen comenzó a aparecer en los billetes con la creación de la nueva unidad monetaria.
“Mariscal Francisco Solano López empieza a aparecer con la reivindicación histórica a partir de 1943”, relató.
También se refirió a las emisiones de 500 y 1.000 guaraníes que posteriormente dejaron de tener curso legal y a la presencia de Bernardino Caballero en una de esas denominaciones.
La salida de circulación de esos billetes supuso, a su vez, la desaparición de determinados personajes de las emisiones de uso cotidiano.
Durante la conversación, Bogado planteó además la posibilidad de que algunas de esas figuras sean recuperadas en la nueva familia.
“Queremos saber si volvería la gente que pensaría si debería aparecer otra vez”, señaló, en referencia a personajes como Bernardino Caballero y Francisco Solano López.
La creación de la nueva moneda también implicó una transformación de las denominaciones existentes.
Bogado explicó que los primeros billetes denominados en guaraníes se obtuvieron mediante el resellado de ejemplares anteriores.
“Cuando empieza el guaraní, se le sacan dos ceros a la moneda del peso fuerte”, explicó.
Y agregó: “Los primeros billetes de guaraníes fueron resellados sobre los billetes de 500 pesos fuertes, para empezar la emisión y después ya salieron propiamente”.
El cambio permitió iniciar la circulación de la nueva moneda mientras se desarrollaban posteriormente sus propias emisiones.
La falsificación de dinero no es un fenómeno reciente. Pereira recordó durante el programa algunos de los primeros casos registrados en la historia monetaria paraguaya.
Según explicó, durante el gobierno de Carlos Antonio López, en 1854, un ciudadano identificado como Domingo Mendieta fue descubierto falsificando un billete de un peso.
“Ese es el primer dato que tenemos de falsificación de billetes en el Paraguay”, señaló Pereira.
El historiador también relató otro episodio ocurrido en 1862, cuando un ciudadano argentino, en complicidad con paraguayos, habría reproducido de forma ilícita pesos paraguayos.
Las medidas de seguridad utilizadas entonces eran muy diferentes de las actuales.
“Se usaba mucho el trasluz”, explicó Pereira. “Pero hasta ahí era un papel casi normal”.
La falsificación, por lo tanto, también forma parte de la historia del dinero paraguayo desde las primeras etapas de la circulación del papel moneda en Paraguay.
El valor de una denominación también varió con el tiempo. Bogado explicó que determinados billetes de la época del peso fuerte tenían un poder adquisitivo muy superior al de cifras nominalmente similares en la actualidad.
“Existían los billetes de 500 pesos fuertes, después los de 1000 pesos fuertes, con lo que se decía en esa época que tenía un gran poder adquisitivo”, relató.
“Inclusive se podía comprar una propiedad, uno podía mantenerse muchísimo tiempo con ese billete”, agregó.
El ejemplo permite observar cómo el valor económico de una denominación depende de la época en que circula y por su poder adquisitivo.
El guaraní llega a su aniversario número 83 en medio de una nueva transformación de sus billetes.
Durante décadas, los paraguayos utilizaron papel moneda que no solo expresaba una determinada cantidad de dinero, sino que también exhibía rostros y referencias de distintos momentos de la historia nacional.
Bogado resumió esa relación cotidiana de la población con esos diseños durante el programa: “Todos los días los vemos, todos los días miramos, a veces ya ni percibimos de qué se trata, pero sin duda que en nuestro subconsciente manejamos perfectamente quién es”.
Este lunes, con la presentación de la nueva familia de billetes, se conocerán qué personajes y elementos continuarán formando parte de ese recorrido.
La moneda paraguaya nació oficialmente el 5 de octubre de 1943. Ochenta y tres años después, continúa vigente y abre un nuevo capítulo a una historia que comenzó mucho antes de que su nombre apareciera por primera vez en un billete.
Fuente: Ultima Hora