
En comunicación con el canal GEN, el Dr. Víctor Arias, director del Programa Nacional de Diabetes del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPYBS), ofreció un informe sobre el impacto de estas enfermedades crónicas no transmisibles y los desafíos presupuestarios que enfrenta el Estado para cubrir la creciente demanda de tratamientos.
De acuerdo con los datos de la segunda Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, el 69,3% de la población adulta (entre 19 y 69 años) presenta sobrepeso u obesidad, dividiéndose en proporciones similares del 50% para cada condición. Además, el 10,6% de esta franja poblacional padece diabetes, una cifra que continúa en ascenso constante.
Arias detalló que la población infanto-juvenil registra un nivel de sobrepeso y obesidad cercano al 18%, un indicador considerado elevado en comparación con otros países de la región. En tanto que los adultos mayores de 69 años representan aproximadamente el 30% del total de pacientes diagnosticados con diabetes en el sistema público.
“Lo que más nos preocupa no es solo el desarrollo de la enfermedad como tal, sino su manifestación temprana, impulsada directamente por el sedentarismo y los malos hábitos alimentarios”, advirtió el profesional.
Costos del tratamiento y meta de cobertura
Actualmente, el esquema terapéutico provisto por la cartera sanitaria abarca antidiabéticos orales, insulinas e intervenciones en el estilo de vida. El costo de los tratamientos por paciente oscila entre un piso básico de G. 380.000 mensuales y esquemas complejos que superan los G. 2.000.000 al mes.
El sistema de salud pública atiende a un número que alcanzará cerca de 300.000 personas beneficiarias al cierre de 2026, experimentando un incremento anual de consultas superior al 20%. No obstante, las autoridades estiman que existe aún una brecha de 250.000 ciudadanos no diagnosticados o sin cobertura a los que se prevé incorporar progresivamente.
¿Se puede incluir GLP-1 en los hospitales?
Frente al impacto global de las nuevas terapias inyectables (como los análogos de GLP-1 o semaglutida), utilizadas para el control glucémico y la pérdida de peso, el Dr. Arias aclaró que el Ministerio de Salud se encuentra analizando su futura inclusión en el vademécum oficial, pero priorizando la sostenibilidad presupuestaria a largo plazo.
“A diferencia de la seguridad social, el Ministerio tiene la responsabilidad de responder ante toda la población mediante más de 1.500 establecimientos. Un consumo masivo de medicamentos de alto costo como el registrado recientemente en el IPS representa un desafío presupuestario que exige una planificación prudente”, explicó.
Por último, el titular del Programa Nacional de Diabetes advirtió sobre dos fenómenos colaterales derivados de la alta demanda de estos fármacos: la automedicación sin prescripción médica adecuada y el acceso a través de vías clandestinas o informales, prácticas que conllevan serios riesgos para la salud de los pacientes.